Pollo con langostinos Mar y Montaña

Hoy es uno de esos días en los que me gustaría que pudieseis oler a través de la pantalla. Madre mía que maravilla de aroma.
En el Memòries d’una Cuinera nos han propuesto cocinar un “Mar y Montaña”. Estos días he estado viendo platos maravillosos y muy originales la mayoría. Yo he optado por una receta bastante tradicional.
Ahora mismo estaba comentando en el blog de mi amiga Isabel de La Cocina de Frabisa que también me gusta de vez en cuando poner recetas tradicionales, incluso elementales. Mi idea inicial de este blog era dejar por escrito a mis peques la recetas que comían en su niñez. Por tanto hoy le ha tocado al pollo con langostinos y otro día tocará la ensaladilla rusa.

Pollo con langostinos
Ingredientes para 4 personas:
Pollo de payés de 1,5 kg aproximadamente cortado en octavos
16 langostinos
1 cebolla grande
4 tomates maduros
16 avellanas
1 picada
1 cabeza de ajos
Unas ramas de tomillo
1 copa de vino de vino rancio
Harina para enharinar el pollo
Sal
Aceite de oliva
Agua
 Preparación:
En primer lugar enharinamos el pollo y lo freímos en una olla con poquito aceite. Lo haremos con fuego fuerte para que se dore por fuera. No debe preocuparnos si queda crudo por dentro ya que después hervirá bastante.
Retiramos el pollo cuando esté dorado y freímos en la misma olla los langostinos, muy ligeramente. Simplemente para que saquen el colorcito.
Ponemos, una vez retirado los langostinos la cebolla cortada muy pequeñita. Añadiremos al sofrito una cabeza de ajo entera y con la parte superior cortada, lo que nos permitirá que no se nos pierdan todos los dientes. Mientras esto se hace ponemos a hervir agua para escaldar los tomates y pelarlos con mayor facilidad.
Cuando la cebolla empiece a dorarse añadimos los tomates troceados y la rama de tomillo. Cuando tengamos el sofrito en su punto añadimos la copa de vino rancio y dejamos  que evapore.
Una vez evaporado el vino le añadimos agua sin que llegue a cubrir el pollo. Lo dejamos hervir a fuego lento. Yo lo tuve una media hora.
Ahora es el momento de añadir los langostinos, y las avellanas y la picada  picadas (queda un poco repetitivo, no??. A mí me gustan picadas en el mortero ya que nos encanta encontrarnos trocitos más grandecitos.
En principio el plato ya estaría listo pero la gracia está en hacerlo la víspera ya que así se mezclan todos los aromas y sabores. El día siguiente cuando abres la olla piensas: OLÉ!!!!!

Buen provecho!

Fuente: Adaptación del “Pollastre amb Gambes” del libro de recetas de La Riera.

Gazpacho de yogur con pepinos

Este mes de julio los chicos de Memòries d’una cuinera nos han propuesto hacer gazpachos y salmorejos.
Como sabéis yo ando por Menorca, espero que pasándolo estupendamente y tanto este gazpachito como la entrada la hice antes de salir. No quería faltar a una cita tan importante como esta.

He de decir que yo no he comido o mejor dicho bebido gazpachos hasta este año. Todo lo que llevan me gustaba y me gusta, pero no se, creo que es el ajo, que también me gusta, pero en el gazpacho, no. Bueno, en realidad los “daños colaterales” posteriores.
En fin que no comía gazpacho. Y un día me dije: Te estás perdiendo un plato estupendo sólo por un ingrediente. Y si lo anulamos y disfrutas del resto… Y así lo hice y ahora tanto a los peques como a nosotros nos encanta.

He visto recetas maravillosas de gazpacho de cerezas, sandía, de ricos, de pobres, de almendras, al estilo de Dueñas, zanahoria, apio,  de huevas, caviar, extremeño, la estrella este verano en casa: Gazpacho de remolacha. Y esta vez me decidí por uno un tanto especial. No es rojo, ya que no lleva tomate. Pero es súper refrescante y completo.

Gazpacho de yogur con pepinos


Ingredientes para seis personas:
1 kg de pepinos
3 yogures griegos naturales sin azucarar
Unas hojas de menta
Aceite de oliva virgen
Vinagre
Sal

Preparación:
Pelamos los pepinos y cortamos en trozos. En el vaso de la batidora ponemos el pepino, unas hojas de menta y los yogures. Lo trituramos todo. Añadimos un buen chorro de aceite, vinagre y la sal. Volvemos a batirlo todo para que quede bien mezclado. Podríamos pasarlo por el chino pero me quedó muy fino y no lo vi necesario.

Lo servimos muy frío con decorando con unas hojas de menta y cebollino.

Coques de Sant Joan

Las que traigo hoy son cocas de Sant Joan pero casi, casi podrían ser de Sant Pere, por las fechas en las que estamos ya. 
Pero bueno las cuelgo hoy, pero nos las comimos para la verbena de Sant Joan. 
Estoy muy, muy contenta con el resultado. Para mí era un reto difícil ya que nunca había cocinado este tipo de masas y encima tenía dieciocho invitados en casa, o sea, que yo estaba de los nervios. 
Me alegro muchísimo que las chica de “Memòries d’una cuinera” plantearan esta receta para el reto mensual ya que sino hubiese sido así problabemente no me hubiese atrevido. 
Para realizar la receta he seguido a dos cocineros o pasteleros increíbles. Para la coca  la receta pertenece al blog “La Lionesa” y para la crema he utilizado de una de mis principales fuentes de inspiración “El món de Juju”, gracias a los dos por unas recetas tan ricas. 
Coques de Sant Joan
Ingredientes para dos cocas de 30×40 aproximadamente cada una:
La masa: 
Para la masa madre:
200 g de harina de fuerza
20 g de levadura prensada
Leche tibia 
8 g de sal 
Para la masa de briox:
200 g de harina de fuerza
8 g de levadura prensada
1 huevo
100 g de fructosa
20 g de mantequilla
Leche tibia
1 cucharada de café de anís
Raspadura de una vaina de vainilla
Una cucharada de café de canela en polvo 
Los rellenos:
Para la  de crema:
500 ml de leche sin lactosa desnatada
La piel de un limón
150 g de fructosa
1 rama de canela
20 g de harina de maíz 
4 yemas 
Para la de piñones
75 g de piñones
Fructosa
Preparación de la masa de briox:
Precalentamos el horno a 200ºC.
Lo primero que tenemos que hacer es disolver la levadura en un poco de leche tibia. Mezclamos la disolución con la harina, la sal  y le añadimos la leche que admita. Amasamos hasta que consigamos una masa consistente. Hacemos una bola y la dejamos levar tapada con un trapo en un sitio libre de corrientes. 
La masa deberá doblar su tamaño, en mi caso tardó casi una horita. 
Una vez levada la masa madre empezamos con la masa de briox. Por un lado deshacemos la levadura en   un poquito de leche tibia. Por otro en un bol ponemos, el huevo, la mantequilla, el azúcar y por último añadimos la levadura disuelta en la leche tibia. Lo mezclamos todo y continuamos añadiéndole la cucharada de anís, la canela y la ralladura del interior de la vaina de vainilla. 
Cuando todos estos ingredientes estén bien mezclados ponemos la harina y le vamos añadiendo leche mientras que la admita. Nuestro objetivo será que la masa ya no se pegue en los dedos. 
Cuando lo hayamos conseguido lo mezclamos con la masa madre y amasamos. 
Con todo bien mezclado y amasado le añadimos un poco de aceite, que nos ayudará a que no se pegue la masa ni al mármol ni a las manos. Lo dejamos reposar durante unos 15 minutos. 
Pasado este tiempo hacemos dos bolas, las volvemos a dejar reposar unos cinco minutos más y les damos la forma de la coca. 
Yo las puse las dos sobre un papel sulfurizado en la bandeja del horno las pinté con un huevo batido y allí las acabé cada una con su relleno. 
Coca de crema:
Pues habrá que hacer la crema… Así que ponemos un cazo al fuego con la leche, la canela y la piel de limón. Cuando empiece a hervir le añadiremos el azúcar que previamente lo habremos mezclado con la fructosa y la harina de maíz. Movemos continuamente la  mezcla con las varillas y poco a poco la mezcla irá engordando. Cuando tengamos el espesor deseado la apagamos y la dejamos atemperar. 
Como ya tenemos la coca preparada en la bandeja de horno, simplemente metemos la crema en la manga pastelera y la ponemos sobre la coca con las formas que más nos gusten. Por último espolvorearemos fructosa por toda la superficie de la coca. 
Coca de piñones:
Espolvoreamos abundante fructosa y los piñones, sin más!!
Tanto la una como la otra una vez tengan su relleno las metemos en el horno a 200ºC durante un cuarto de hora aproximadamente o bien hasta que veamos que empiezan a dorarse. 
Lo mejor de estas cocas aparte de su sabor es el aroma que desprendían, espectacular!!
Os recomiendo, si os gusta la Coca de Sant Joan paseís por el blog de Memòries para ver todas las cocas participantes en el reto, es una auténtica delicia.